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    La cautelosa alegría de Sándor Márai

    La elección del título para este artículo busca anudar la derrota de Viktor Órban en las elecciones de hoy, con la historia húngara narrada por uno de sus más brillantes escépticos a través de novelas entrañables. Es que la historia de Hungría en el último siglo (y también antes, pero no llegaré allí) está atravesada por elecciones que se revelan equivocadas, por alineamientos con potencias siniestras, por el metódico ejercicio de la crueldad estatal. Márai lo describió como nadie en Lo que no quise decir, pero también en novelas como Liberación: el poder ubicuo avasallando la dignidad humana una y otra vez, al amparo de ideologías contradictorias pero con el mismo desprecio por la libertad y la dignidad humana. Es por eso que la derrota de Órban es (parece ser) uno de esos puntos de quiebre en la historia del país, y acaso el umbral de un cambio de época. Pero vamos al principio.

    Llegué a Budapest en 2007 gracias a una beca de la Open Society Justice Initiative, una de las iniciativas con las que George Sörös desde su fundación trató de apuntalar la transición de los países del centro y este europeo tras la caída del Muro de Berlín. Esta iniciativa proponía dotar de cuadros técnicos formados sobre pilares filosóficamente liberales a esos países que salían de la dictadura soviética y carecían de funcionarios capaces de conducir estados gigantescos pero anémicos, colonizados y saqueados por dirigentes comunistas que rápidamente se los repartieron como un botín de guerra. Le pido al lector que retenga este dato de los cuadros técnicos para reemplazar a jerarcas tan corruptos como ineptos.

    Cursé una Maestría en Derechos Humanos en la Central European University (CEU) en Budapest, junto a compañeros del este europeo, africanos, algunos pocos latinos y muchos rusos y de la Asia post-soviética. Hungría en ese tiempo era una sociedad abierta, como querría Karl Popper: una democracia funcional, con libertades individuales, una sociedad civil vibrante, diversa y en expansión, instituciones republicanas fuertes y una gran libertad de prensa y educativa. Pero también un gobierno impotente para conducir el déficit fiscal que había creado y bastante cínico y arrogante para con la prensa, la oposición y el pueblo en general, herencia del pasado comunista del por entonces Primer Ministro Ferenc Gyurcsány y su partido socialdemócrata.

    Esa Budapest recibía con bastante alegría al alumnado variopinto de la CEU (no exento de episodios de racismo, para ser honestos), porque formaba parte de un imaginario cosmopolita que la unía a Europa como entramado cultural, como pertenencia geopolítica y como aspiración de progreso. Todo el arco político miraba a Europa y, con matices, buscaba fortalecer su inserción en la comunidad euro-atlántica y sus instituciones, como la OTAN y la Unión Europea. En esa época se habían eliminado casi todos los monumentos de los gobiernos fascistas y comunistas, salvo un curioso recordatorio a la liberación de los nazis por parte de los rusos (nuevamente, Márai) emplazado en Szabadság Tér, la Plaza de la Libertad, justo entre la embajada norteamericana y el edificio neogótico del Parlamento. Los bares dilapidados como el mítico Szimpla Kért o Möst nos permitían asomarnos a los objetos, los carteles y los mementos de esa época congelada en la guerra fría, de un modo menos dramático, pero igualmente efectivo que la Térror Háza, el museo de la represión nazi y comunista construido en la mismísima sede de la policía secreta húngara.

    En abril de 2010 Órban volvió al poder para transformar el entramado constitucional húngaro. Aprovechando la mayoría de dos tercios que le daba el sistema electoral heredado del período soviético, ordenó reformar la Constitución de 1949 y reemplazar el estado de derecho por el estado de legalidad, es decir, desconectar las leyes de los principios constitucionales que deberían inspirarlas. El objetivo declamado de reducir de 386 a 199 el número de parlamentarios le permitió introducir al cristianismo y los valores conservadores como eje de gobierno, eliminar mecanismos de control, limitar el control de constitucionalidad por parte de la Corte Constitucional, a la que también purgó reduciendo la edad máxima de los magistrados para retirar a algunos que le incomodaban y agregar a otros de su propio partido. A través de testaferros y asociados se apropió de los medios de prensa que pudo comprar, cerró otros, y comenzó a perseguir a la oposición política. El monopolio de medios fue especialmente efectivo en el interior del país, menos habituado a matizar la información con portales alternativos o internacionales, y por lo tanto acostumbrado a confiar en el relato oficial. En 2018, visitando la familia de una amiga en Szekszárd, me enteré de que el gobierno húngaro eliminaba el escudo de la Unión Europea que es obligatorio adosar a todos los edificios y bienes donados por esa organización. Por lo tanto, para sus vecinos, la escuela y el hospital eran obra de la generosidad de Órban y no de la demonizada UE.

    Órban subordinó a las universidades públicas a programas conservadores impuestos por nuevas autoridades designadas directamente por el gobierno: prohibió educar sobre género, pero también sobre transparencia, control de gestión, estándares europeos sobre negocios, ambiente, acceso a la justicia. En 2017 el parlamento aprobó una regulación de la educación superior tan absurdamente dirigida contra la Central European University que la sabiduría popular la bautizó como Lex CEU: más allá de su lenguaje general, el único efecto de la ley fue prohibirle a la CEU continuar con su programa educativo y revocarle su autorización para funcionar. En la práctica, expulsó a la CEU y su comunidad diversa y abierta, que terminó trasladándose a Viena. Naturalmente, en 2020 el Tribunal de Justicia Europeo condenó a Hungría y su gobierno por lo que consideró un ataque injustificado a la libertad académica.

    Además, consideró como “agentes extranjeros” a todas las ONG que, aunque estuvieran fundadas en el país, tuvieran también operaciones en otros países, imponiéndoles restricciones que llevaron a expulsar a la Open Society Foundation a Berlín.

    Le pedí al lector que retuviera un dato: que Open Society Foundations se había dedicado a promover, desde 1993, la formación de cuadros técnicos liberales capaces de confrontar a las cleptocracias post-soviéticas y los nacionalismos duros bajo los cuales se reciclaron los jerarcas comunistas. Esos países que integraron la Unión Soviética eran (y siguen siendo) satélites de la Rusia imperial que las sigue controlando a través, entre otras cosas, del flujo de negocios ilegales. No es difícil encontrar allí la razón de la demonización de Open Society y de George Soros: ésta comenzó a partir del alineamiento de Órban con Vladimir Putin y el retorno de Hungría al otro lado de la nueva cortina de hierro.

    Cuando retorné a Budapest de visita en 2018 y 2022 encontré una ciudad gentrificada y uniformada en el lenguaje estético de los nuevos ricos rusos: más llamativa, más ostentosa, más impersonal y definitivamente artificial. La oposición se debatía entre candidatos inviables y dificultades de organización en un contexto de hostilidad por parte del gobierno. Mis amigos se agitaban en la impotencia y el temor por el autoritarismo creciente, o se habían autoimpuesto un silencio que encontraban tan humillante como saludable. Ello ayuda a entender por qué la alternativa surgió de las entrañas mismas de FIDESZ: simplemente porque el sistema erosionó a todos los otros actores. Péter Mágyar, bendecido por su apellido que alude al gentilicio húngaro, pudo aglutinar tanto a los sectores que se opusieron a Órban durante una larga noche de 16 años, como a los moderados que encontraron una alternativa para irse del partido sin abandonar totalmente la expectativa de poder.

    No es claro lo que venga a continuación, pero Magyar ha dado señales de que se encamina a reconstruir, en parte, esa sociedad abierta y vibrante que me recibió y educó entre 2007 y 2011, que miraba hacia Europa con sentido de pertenencia y que no olvidaba la otra noche larga: la penumbra que se abatió sobre Hungría durante casi todo el siglo veinte entre guerras, revoluciones fallidas y dictaduras totalitarias. Y es por ello que nos sobran los motivos para festejar esta noche, y voy a acompañar a mis amigos y colegas húngaros descorchando algo que tenga burbujas, porque no todos los días tenemos el privilegio de asistir a la reconstrucción de una democracia, a la restauración de la dignidad individual, a la concreción de un anhelo de libertad de un pueblo brillante que ha sufrido demasiado y merece desplegar nuevamente su talento sobre un mundo libre. Y creemos que Márai consentiría en emborracharse con nosotros, al menos, esta noche.

    Lucas Gilardone

    Bocanadas

    Libros y documentos sobre la última dictadura argentina

    Una lista incompleta con libros, informes, bonus tracks sobre la dictadura, sus crímenes, y sus procesos.

    El Documento ineludible

    Nunca Más — CONADEP 1984 · Editorial EUDEBA · Prólogo original de Ernesto Sábato - Link a wikipedia.

    El informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP)entregado al presidente Alfonsín el 20 de septiembre de 1984 y publicado como libro por EUDEBA en noviembre. Documenta 340 centros clandestinos de detención y 8.960 desaparecidos. La primera edición de 40.000 ejemplares se agotó en 48 horas. Es la piedra fundacional de la memoria argentina: la prueba documental que hizo posible el Juicio a las Juntas y que demostró que el exterminio fue un plan sistemático del Estado, no una serie de “excesos”. Dos tomos separados del informe contienen la lista de víctimas de la dictadura (la última versión actualizada, los dos tomos anexos de 2006).

    Lean el comentario al “Nunca Mas” de Ronald Dworkin, "Crónica desde el Infierno" (PDF) publicada en el New York Review of Books en junio de 1986, que apareció como prólogo a varias ediciones en inglés, y fue republicado por la RATJ de la UTDT en 2006 (Traducción de Yamilé Nadra). .


    Libros y obras colectivas

    En orden de publicación

    Preso sin nombre, celda sin número — Jacobo Timerman 1981 · Random House / Vintage Books (Nueva York) · Random Editores (español)

    Relato en primera persona del director del diario “La Opinión”, secuestrado en 1977 y torturado durante treinta meses. Más que una crónica del horror físico, es una reflexión sobre el antisemitismo de los militares, la complicidad del silencio social y el peso del testimonio como obligación moral. Escrito en dos semanas desde el exilio en Israel. Ganó el Premio del Los Angeles Times en 1981 y se convirtió en un clásico mundial de la literatura testimonial.

    Almirante Cero — Claudio Uriarte 1992 · Editorial Planeta · Reedición definitiva 2011

    Biografía política no autorizada de Emilio Eduardo Massera, jefe de la Armada y máximo responsable de la ESMA, publicada a pocas semanas de los indultos de Menem. No solo reconstruye la figura del represor sino que analiza cómo la dictadura feudalizó el terror y las profundas continuidades entre ese régimen y la democracia que lo sucedió. Frío, riguroso, perturbador. Único libro publicado de Uriarte, quien murió en 2007.

    Juicio, castigos y memorias — Carlos Acuña, Inés González Bombal, Elizabeth Jelin et al. 1995 · Editorial Nueva Visión (Buenos Aires) · Colección La investigación social · Presentación de Adam Przeworski · 271 págs.

    Obra colectiva producida a una década del Juicio a las Juntas por algunos de los cientistas sociales más relevantes de la transición argentina. Reúne cinco trabajos complementarios: Acuña y Smulovitz analizan el proceso de subordinación constitucional de los militares; Jelin examina el papel del movimiento de derechos humanos en la construcción democrática; Landi y González Bombal estudian cómo los derechos humanos penetraron la cultura política; González Bombal reconstruye el impacto cultural y social del juicio más allá del veredicto; y Quevedo y Vacchieri aportan una bibliografía exhaustiva sobre derechos humanos de 1975 a 1990. Uno de los primeros intentos sistemáticos de pensar juntas la justicia, la memoria y la política en la posdictadura, el libro se convirtió en referencia ineludible de las ciencias sociales latinoamericanas y sigue siendo citado en todos los debates sobre justicia transicional.

    El vuelo — Horacio Verbitsky 1995 · Editorial Planeta

    Verbitsky entrevistó a Francisco Scilingo, el primer oficial de la Armada que admitió públicamente los “vuelos de la muerte”: prisioneros anestesiados y arrojados vivos al Atlántico sur desde aviones navales. La confesión reveló la complicidad de la Iglesia Católica y el silencio de las autoridades en democracia. Un libro de periodismo de investigación que sacudió al mundo y cambió para siempre el relato oficial sobre la represión.

    Juicio al mal absoluto — Carlos Santiago Nino 1996 · Yale University Press (inglés: The radical evil on trial) · Emecé (español, 1997) · Reedición ampliada: Siglo XXI Editores, 2015

    Nino fue uno de los arquitectos del Juicio a las Juntas y asesor de Alfonsín en derechos humanos. Escrito a comienzos de los años noventa, el libro examina los dilemas éticos de castigar crímenes de Estado masivos, comparando los juicios de Nuremberg con el caso argentino. ¿Quién tiene mayor responsabilidad: quien ordena o quien ejecuta? ¿La justicia retroactiva consolida o debilita la democracia? Un clásico de la filosofía del derecho con vigencia plena.

    Poder y desaparición — Pilar Calveiro 1998 · Ediciones Colihue

    Escrito por una sobreviviente de la ESMA, doctorada en Ciencia Política. Calveiro entrelaza su experiencia personal con un análisis teórico-político de extrema lucidez: los campos de concentración no como “exceso” sino como núcleo del proyecto político militar, como “quirófano” donde se ensayó la nueva sociedad que la dictadura quería modelar. Uno de los ensayos más rigurosos y perturbadores sobre el funcionamiento interior del poder concentracionario.

    Terror y Justicia en la Argentina — Jaime Malamud Goti 2000 · Ediciones de la Flor · Edición original en inglés: Game Without End: State Terror and the Politics of Justice, University of Oklahoma Press, 1996

    Malamud Goti fue, junto a Carlos Nino, uno de los dos arquitectos del Juicio a las Juntas. Desde esa posición privilegiada y autocrítica reflexiona sobre los límites del proceso de justicia transicional argentino: si los juicios penales a violadores de derechos humanos contribuyen o erosionan la democratización, y qué tensiones genera la estrategia que él mismo diseñó. Una mirada incómoda e indispensable de uno de sus propios protagonistas.

    ¿Usted también, doctor? Complicidad de jueces, fiscales y abogados durante la dictadura — Juan Pablo Bohoslavsky (ed.) 2015 · Siglo Veintiuno Editores (Buenos Aires) · Prólogo de Baltasar Garzón

    Obra colectiva que revela y sistematiza el modo en que jueces, fiscales y abogados contribuyeron con el régimen y proveyendole legitimidad y ocultando sus crímenes, a través de la denegación sistemática de hábeas corpus, ka validación de normas represivas, y la participación en maniobras de encubrimiento. Referencia imprescindible sobre la dimensión civil de la complicidad con la dictadura en la rama judicial del poder.

    La hermandad de los astronautas — Ricardo Gil Lavedra 2023 · Editorial Sudamericana

    El Juicio a las Juntas contado en primera persona por uno de los seis jueces que lo llevaron adelante —llamados “los astronautas” por su capacidad de mantenerse impávidos bajo las presiones militares y políticas. Gil Lavedra reconstruye la trastienda de un proceso sin precedentes en la historia del derecho internacional, la que la película Argentina, 1985 apenas alcanza a insinuar.

    Alfonsín y los derechos humanos. El trasfondo ético, político y jurídico del juicio al mal absoluto — Alejandro Carrió 2023 · Editorial Sudamericana

    A cuarenta años de los tres decretos históricos de diciembre de 1983 —el juicio a las juntas, la persecución penal de la conducción guerrillera y la creación de la CONADEP—, Carrió reconstruye la génesis de esas decisiones a través del testimonio en primera persona de sus protagonistas: asesores del presidente, jueces del tribunal y fiscales. Hijo de Genaro Carrió —filósofo del derecho que acompañó a Alfonsín desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos—, el autor tiene acceso único a la trastienda de esas decisiones. El libro no solo explora los dilemas éticos y jurídicos que enfrentó Alfonsín en un contexto de enorme poder militar, sino que funciona como recordatorio urgente del valor de la institucionalidad en la construcción de una ciudadanía republicana.

    Cuando hicimos historia — Roberto Gargarella, Agustina Ramón Michel y Lautaro García Alonso 2025 · Siglo Veintiuno Editores · Prólogo de Luis Moreno Ocampo

    A cuarenta años del Juicio a las Juntas, este libro reúne a protagonistas de distintas generaciones en diálogos no exentos de desacuerdos: ¿cómo dimensionar su legado en un contexto de relativización de los crímenes de la dictadura? Lejos del homenaje solemne, interroga con mirada crítica qué se hizo, qué se dejó de hacer y qué significa hoy ese momento fundacional de la democracia argentina.


    Informes internacionales

    Report of an Amnesty International Mission to Argentina (1977) Amnistía Internacional · Marzo de 1977 · Misión realizada del 6 al 15 de noviembre de 1976. Link al reporte (inglés, pdf).

    A fines de 1976, ante la avalancha de denuncias sobre secuestros y desapariciones que llegaban desde Argentina, Amnistía Internacional envió una misión especial de tres integrantes: Lord Avebury, de la Cámara de los Lores británica; el sacerdote y congresista estadounidense Robert Drinan; y Patricia Feeney, del Secretariado Internacional. Durante nueve días visitaron Córdoba y Buenos Aires, se entrevistaron con familiares de víctimas, detenidos y funcionarios militares.

    El informe resultante, presentado en conferencia de prensa en Londres el 24 de marzo de 1977 —primer aniversario exacto del golpe— se organiza en ocho secciones: cambios en la legislación represiva, tortura y desapariciones, condiciones en las cárceles legales, trato a refugiados latinoamericanos que habían buscado asilo en Argentina, y el funcionamiento de los Consejos de Guerra. Incluye apéndices específicos sobre el Penal de Villa Devoto y la operación de las fuerzas de seguridad uruguayas en territorio argentino, en el marco del Plan Cóndor.

    Su aporte más duradero fue incluir la primera lista pública de personas desaparecidas —365 casos corroborados documentalmente desde el golpe hasta enero de 1977— en un momento en que la dictadura negaba sistemáticamente la existencia de detenciones ilegales. El informe exhortó a las Naciones Unidas a enviar una misión oficial urgente y fue el primer documento de un organismo internacional de prestigio que acreditó con pruebas lo que las Madres y los familiares venían denunciando sin ser escuchados.


    Informe sobre la situación de los derechos humanos en Argentina (1980) Comisión Interamericana de Derechos Humanos · OEA, Washington DC · Abril de 1980 · Visita in loco: 6 al 20 de septiembre de 1979. Link al informe

    Luego de años de negativas, la presión sostenida del gobierno de Jimmy Carter logró que la Junta autorizara la visita in loco de la CIDH en septiembre de 1979. Durante catorce días, la comisión recorrió Buenos Aires, Córdoba y Tucumán: visitó cuarteles, cárceles legales y centros de detención, se entrevistó con expresidentes, magistrados, víctimas y autoridades militares. En las oficinas improvisadas de la OEA se formaron colas de varias cuadras: argentinos que, pese al terror vigente, se animaron a presentar su denuncia ante el primer organismo internacional que pisaba el suelo del país.

    El informe final, de 294 páginas, cubre el período 1975-1979 y fue dado a conocer el 18 de abril de 1980. Su capítulo más contundente —“El problema de los desaparecidos”— constituye la primera descripción sistemática e irrefutable, ante la comunidad internacional, de la desaparición forzada como política de Estado: no como excesos individuales sino como un método planificado, extendido y encubierto. Documenta también las torturas en los centros clandestinos, los enterramientos clandestinos, las detenciones arbitrarias y la apropiación de bebés nacidos en cautiverio. En noviembre de 1980 fue presentado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

    La dictadura reaccionó con una campaña de desprestigio y presionó para que la Asamblea de la OEA rechazara el informe —y finalmente logró que no hubiera condena formal del organismo—, pero el documento ya circulaba. En mayo de 1980, dos integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Emilio Mignone y Aldo Etchegoyen) ingresaron de contrabando 500 ejemplares por Ezeiza, burlando los controles de seguridad. Esas copias fueron distribuidas entre organismos de derechos humanos y víctimas.


    ✦ Bonus track

    Carta abierta de un escritor a la Junta Militar — Rodolfo Walsh 24 de marzo de 1977 · Distribuida clandestinamente · Primera publicación formal: suplemento Papel Literario de El Nacional, Caracas, 24 de abril de 1977 · Prohibida en Argentina · Incluida en diversas ediciones de sus obras completas, Link a wikipedia.

    Walsh la escribió entre enero y marzo de 1977 y la envió por correo a redacciones argentinas y corresponsales extranjeros el mismo día del primer aniversario del golpe. Horas después fue emboscado y desaparecido por un grupo de tareas de la ESMA. El texto denuncia con precisión quirúrgica la censura, la represión sistemática y el plan económico de la Junta. Gabriel García Márquez la llamó “La Universal”. Es la última palabra pública de Walsh: escrita con la certeza de ser perseguido y sin esperanza de ser escuchado, pero con absoluta fidelidad al compromiso de dar testimonio.

    Gustavo Arballo

    Bocanadas

    Alguien lo tenía que decir, y Binder lo dijo

    El Poder Judicial argentino atraviesa una crisis que ya no puede describirse en los términos de siempre. No se trata simplemente de lentitud, de falta de recursos o de designaciones politizadas: se trata de algo más grave y más difícil de revertir.

    Como advierte Alberto Binder en esta entrevista, lo que está en juego es la cooptación mafiosa del sistema judicial, un fenómeno que no reconoce fronteras ideológicas ni geográficas y que avanza con una velocidad y una impunidad que desafían las herramientas que teníamos para combatirlo.

    Binder es una de las voces más lúcidas y comprometidas en el debate sobre la reforma judicial en América Latina. Desde hace décadas trabaja para transformar un sistema que, en sus propias palabras, fue diseñado para servir a ciertos intereses y no para hacer justicia. Lo que esta entrevista revela es que ese problema estructural se profundizó: hoy las mafias no solo influyen sobre el Poder Judicial, sino que operan dentro de él, con jueces procesados que reciben nuevas subrogaciones, con posgrados universitarios conducidos por magistrados cuestionados, y con organismos de control que perdieron todo rumbo ético.

    La lectura de esta conversación incomoda, y eso es exactamente lo que tiene que hacer. Porque si algo queda claro después de escuchar a Binder es que el silencio cómplice —el de los colegios de abogados, el de las asociaciones de magistrados, el de buena parte de la academia— es parte del problema. Frente a eso, la única respuesta posible es la que propone el título de esta nota: volvernos intransigentes, tenaces y, si hace falta, molestos.


    LaCrítica agradece a Alberto, a Ezequiel e Irene, a Justa y a ACIJ.

    Irene Benito y Ezequiel Nino

    Bocanadas

    Susana Cayuso y la jurisprudencia

    Ha fallecido hoy Susana Cayuso.

    Casi todos recordamos esa delantera de Miller - Cayuso - Gelli, sus cuatro tomos de “casebooks” a la americana pero impregnados de realidad argentina (“Constitución y poder político”, “Constitución y Derechos Humanos”) con preguntas fáicticas y contrafácticas que ponían el derecho del derecho y del revés, una atracción samba de parque de diversiones pero también una prueba de resistencia para desfosilizar el derecho y sacarlo de las cajas de petri, echar su esencia al mundo natural y ver que había de noble y de insensato. Dice nuestra Mariela Puga en el chat: “en tiempos en donde los señores se sentaban en su olivietti y te decían que el derecho constitucional era lo que les venía como inspiración.. estos laburaron con un plan pedagógico y un concepto. En contexto, unas y un capo.”.

    Muchos la pueden tener presente como cabeza de serie en las cátedras de Constitucional de la UBA (rompiendo un techo de cristal ahí). Yo la recuerdo en esta entrevista que quiero compartir, grabada una mañana destemplada de otoño de 2012. Ella fue muy generosa y yo muy zonzo porque me desperté en la ruta en el colectivo a las 2 a.m., en viaje a Buenos Aires, y me di cuenta que habia llevado el trípode, pero no la cámara. Le escribi a esa hora a Bovino que por supuesto estaba despierto, y me salvó con un comodato de cámara.

    Ella era en ese momento Secretaria de Jurisprudencia de la Corte, y por ende curadora y custodia de las sustancias secretas de lo que se falla (estuvo allí desde 2007 a 2015), y generosamente aceptó que grabáramos una especie de entrevista, que aquí compartimos, en donde -omitan la precariedad de medios técnicos, encuadre y edición- dice cosas muy filosas y muy sensatas sobre la jurisprudencia como fuente, el circuito de trabajo, sobre el valor y el espejismo de los sumarios, y sobre el lenguaje de las sentencias. Era una persona que realmente estaba en su elemento y que había nacido para eso.

    En “los justos” Borges imagina un elenco variado “de personas que se ignoran, y que -sin saberlo- están salvando al mundo”. Su lista incluye varios ítems: “el que descubre con placer una etimología”, “el tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada” (hermoso Borges, rompiendo la cuarta pared). En ese mundo está también quien -pongamos- ve un fallo y encuentra una línea de ideas, la reporta y la disecta, sin contaminar ni traficar ideas propias, y sabe -y generosamente explica- que no hay en cada sumario una recta infinita, sino una línea de puntos: ese mundo existe y en él Susana Cayuso fue una de las justas.

    Gustavo Arballo

    Bocanadas

    CUANDO CINE Y MÚSICA SE ENCUENTRAN: UN REGALITO del CÍCLOPE

    De vez en cuando, las artes se entrecruzan y crean maravillas multidimensionales.

    Así ocurre en este crossover entre música y cine, de la mano de Cíclope (banda alternativa emergente que estrena su primer EP) y María Laura Berch (directora de “La Noche sin mí”, coach actoral y directora de casting N° 1 del país).

    Un hermoso corto de 10 minutos, una road movie indie que recorre tres hermosas canciones.  

    En tiempos de imitación, inercia y multiplicación algorítmica hasta el hartazgo, de jugar a lo seguro, de que la moneda de cambio se mida en analytics de engagement, damos la bienvenida, disfrutamos, agradecemos y celebramos la originalidad, la búsqueda abierta, la maravilla del arte; el puro e inocente arte que no tiene más pretensiones que construir experiencias de belleza en este mundo atroz.

    No se queden sin conocer los sonidos de Cíclope, no se pierdan las imágenes de María Laura Berch (los rostros a través del fuego nocturno son una maravilla).

    PD: y lo que suena esa guitarra de Santiago Maurino es una cosa increíble!!, pero tal vez aquí ya sean mis sesgos hablando por mí, , juej.

    Gustavo Maurino

    Bocanadas

    Robert Post y la libertad académica

    Comparto un link a un episodio del podcast del Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Unviersidad de Buenos Aires. Allí conversé con Andrea Schuster sobre un libro fundamental en materia de libertad de expresión: el de Robert Post sobre expertise y libertad académica. Hablamos de todo y contra varios. Discutimos los dos principios que resguarda la libertad de expresión según Post — la legitimidad democrática, basada en la participación; pero también la competencia democrática, es decir, la existencia de información que permita tomar decisiones. Hablamos de la catástrofe de la libertad académica en Estados Unidos y de los contrastes con la distinta, pero no excesivamente mejor, situación en la Argentina, que parece más por vía de recortes y vaciamiento que por injerencias indebidas de oficiales públicos. En todo caso, allí el link. Vean, también, episodios previos, con grandes amigos.

    Ramiro Álvarez Ugarte

    Bocanadas

    Formulario de disculpas a John Rawls

    Ayer fue el aniversario del nacimiento de John Rawls (21 de febrero de 1921, Baltimore, EE.UU. - 24 de noviembre de 2002, Lexington, Massachusetts, EE.UU,) y en la ancha y honda web vimos circular esto.

    Para: John Rawls

    De:

    Fecha:

    Motivo de mi comportamiento:

    ☐ Los medios me convencieron de que Nozick estaba a su altura

    ☐ No apliqué el velo de ignorancia

    ☐ Malinterpreté el principio de diferencia

    ☐ No sé nada sobre filosofía moral

    ☐ Estaba celoso de sus anteojos

    ☐ Mercurio estaba retrógrado

    ☐ Por la presente me comprometo a respetar a John Rawls y no volver a hablar mal del rey de la filosofía política.

    Gustavo Arballo

    Bocanadas

    Martin Luther King y "la comunidad amada"

    El principio más importante que recorre las intervenciones más importantes de Martin Luther King, tanto como pastor, doctrinario, o activista, es el de la “beloved community”: la comunidad amada (o, diría yo, la comunidad amorosa). La idea aparece en muchas de sus presentaciones más conocidas. La primera vez, se la encuentra en un escrito hecho por él, muy joven, en diciembre de 1956. Dichas páginas vinieron a acompañar sus tempranas disputas por la igualdad racial: el boicot a los autobuses que siguiera a la tranquila rebelión de Rosa Parks cuando ella, simplemente, se quedó sentada en el asiento reservado para los blancos. Entonces, encontrándose en Montgomery (Alabama) como Ministro, King sostuvo que el fin de toda la lucha era la “redención y la reconciliación…la creación de una comunidad amada”. Poco después, en 1957, en un discurso titulado “Birth of a New Nation”, King volvió a referirse al ideal de la “beloved community”, sosteniendo que lo que seguía a la no-violencia era “la redención”, mientras que lo que seguía a la violencia, era “el vacío y la amargura”. En otro escrito, de 1966 -“Non violence. The only road to freedom”- en donde defendió la resistencia no-violenta, King sostuvo la “negativa a odiar y matar”, para terminar con “la cadena de la violencia”, y propuso una vez más, como objetivo, el de “crear una comunidad amada,” en donde poder “vivir sin miedo”.

    Probablemente, King, que era una persona bien formada y leída, tomó la idea de la “comunidad amada” de Howard Thurman (1900-1981). Thurman fue un teólogo, filósofo y activista por los derechos civiles que, a través de su radical teología de la no-violencia, influyó enormemente en King, como en muchos de los militantes afroamericanos de su época. A la vez, es probable que Thurman derivara esa idea de Josiah Royce (1855-1916), un filósofo norteamericano que buscó combinar el pragmatismo con el idealismo. Sin embargo -como reconoce el propio King en un texto auto-biográfico (“Peregrinación hacia la no-violencia”)- fue “la experiencia en Montgomery”, con la protesta intensa y a la vez pacífica contra el racismo, la principal fuente de su filosofía. Como dijo King, esa etapa de lucha “contribuyó más a aclarar mi pensamiento sobre la cuestión de la no violencia que todos los libros que había leído hasta entonces”.

    La “comunidad amada” de King, entonces, aparece como un ideal regulativo que nos refiere a una sociedad en donde todas las personas se relacionan, unas con otras, con respeto, se cuidan mutuamente, y son tratadas como iguales. El ideal alude a un ámbito en donde no hay espacio para la injusticia, los prejuicios y la discriminación: una sociedad amorosa, en donde se vive sin miedo, y las personas se tratan como hermanos. Con sus diferencias, sin dudas, el ideal de King tiene vínculos con “el reino de los fines” de Kant (que el propio King citaba con ardor), o la “utopía comunista” de Marx, o lo que muchos llamaríamos “una comunidad de iguales.” Es interesante considerar, además, que el amoroso pacifismo de King es uno que resulta del boicot, el conflicto, la lucha, la protesta, la movilización, la resistencia pacífica. El logro de esa amorosa paz requería del “compromiso de empatía con todos los opresores, tanto como una divina insatisfacción con todas las formas de injusticia”. Y esa “satisfacción” deseada no iba a ser posible -afirmaba, contundentemente- mientras “a nuestros niños se les despoje su identidad y se les robe su dignidad”.

    King sostuvo siempre que “la esperanza es necesaria” pero, hacia el final de su vida, mantuvo que ya no se sentía “totalmente optimista”. Para entonces, había comenzado a pensar que, tal vez, el sistema se encontraba más allá de todo reparo o redención.

    Roberto Gargarella

    Bocanadas

    Justicia para Joni Mitchell

    Ronald Dworkin comienza su magnífica obra Justicia para Erizos con una broma mínima, en la que nos avisa su libro no es un alegato por los derechos animales. “Justicia para Joni Mitchell” sí sería un alegato sin pudores en favor de la milagrosa Joni como un regalo de justicia cósmica. Debería estar prohibido perderse la experiencia de navegar el universo mágico música, su poética, su ética y su estética.

    Durante 50 años, Joni Mitchell ha retratado el mundo y la experiencia humana con una profundidad, riqueza y bellezas únicas, “desde los dos lados”, je (no se pierdan esta versión en vivo, junto a la Joni Jam y el mágico Jacob Collier al piano).

    Pero esta bocanada de justicia también tiene otro sentido.

    La justicia habita el mundo -y ciertamente el derecho- como testaruda esperanza, como promesa, como sentido. Lo habita contra toda burla cínica, contra todo desprecio bruto, contra toda incomprendida evasión. Como inocencia sin ingenuidad. Como el amor, bah.

    Esta bocanada es también sobre la Justicia en Joni Mitchell y su obra. Pero, ¿qué es la justicia para Joni?

    Una vez, en el aclamado Turbulent Indigo, Joni escribió una canción lascerante: Sex Kills (con la osadía inclaudicable de arrojarla impiadosamente al aire en un late night show!). La canción tiene estampada su irónica e inolvidable pregunta: “is justice, just ice?”. Tanto por meditar sobre la frialdad o calidez de la justicia, sobre la distancia o la cercanía que le da la mejor perspectiva, sobre la racionalidad y la emocionalidad como vehículos de la imparcialidad. Pero eso será otro día.

    A lo largo de más de 20 discos y 200 canciones, Joni visitó las preguntas fundamentales de la justicia en este tiempo nuestro sobre la tierra.

    Las preguntas de la Justicia ambiental: Big Yellow taxi (el presagio de yo quiero ver un tren). “pavimentaron le paraíso, para poner un estacionamiento”.

    Las preguntas de la Justicia de género: Not to blame, o la terrible historia de las Magdalene Loundries.

    Las de la Justicia social (No Apologies), las injusticias de la guerra (The Beat of Black Wings), las preguntas de la justicia étnica: Lakota, Cherokee Louise.

    Y la pregunta eterna, sobre la justicia divina, la inescapable pregunta de Job (por qué Dios permite las injusticias). Acaso una de sus canciones más hermosas, y que cantó en vivo por primera vez en 2024: Job’s Sad Song (The Sire of Sorrow). “Tell me why do you starve the faithful? Why do you crucify the saints? And you let the wicked prosper”.

    Y podríamos seguir, y seguir…y seguir. Todo está contenido en su universo.

    Y también, sobre todo, la inasible, inefable y fugaz belleza, la pura belleza de la música más hermosa. Esa que espera a quien se anime a desplegar sus alas y volar hacia el sol nacido en Saskatoon.

    Justicia para Joni, que Brilla, luminosa y renaciente.

    Gustavo Maurino

    Bocanadas

    La Corte IDH en 2025 por Mariano Fernández Valle [Agenda Estado de Derecho]

    Si en otra bocanada recomendamos IberICONnect, otro blog que pueden y deben seguir es Agenda Estado de Derecho (patrocinado por la KAS) con muchas notas interesantes todas las semanas.

    Pueden, por ejemplo, hacer pie en el conciso racconto que hace Mariano Fernández Valle sobre qué hizo la Corte IDH en 2025. Aparecen dos casos “argentinos”: : Zambrano Rodríguez y otros vs. Argentina, que versa sobre el supuesto específico identificado por la Corte como la “desaparición forzada de corta duración” —subrayando que lo determinante no es el tiempo transcurrido sino la situación de indefensión en que queda la persona—, y Lynn vs. Argentina, que avanza sobre el debido proceso en el ámbito penitenciario y los límites de la discrecionalidad sancionatoria intramuros.

    La nota permite recorrer rápidamente las líneas jurisprudenciales más relevantes del año —interseccionalidad, proyecto de vida, cosa juzgada fraudulenta, legalidad sancionatoria— y, sobre todo, advertir los matices que introduce la nueva composición del tribunal a través de votos concurrentes y disidentes cada vez más presentes. Una buena puerta de entrada para seguirle el pulso al sistema interamericano sin perderse en la frondosa jungla de las sentencias.

    //

    Otrosi: El corpus más sistemático y completo para estudar la Corte IDH aparece en los Cuardernillos de Jurisprudencia, en este caso del instituto de Formación de la Corte, el último de ellos dedicado a relevar el ancho mundo de las medidas de reparación (la jurisdicción “remedial”, clave y punto de fusión nuclear de todo sistema de control).

    Gustavo Arballo

    Bocanadas

    Leticia Vita sobre el momento de Carl Schmitt (IberICONnect)

    ¿Es el momento de Carl Schmitt? se pregunta Leticia Vita en IberiCONnect

    Parte-cita:

    Como apunta Siegmund Ginzberg en su viral libro Síndrome 1933, las comparaciones sirven para entender el mundo. Son necesarias para reconocer patrones y advertir señales de peligro. No se trata de anunciar la repetición de la historia, sino de llamar la atención sobre las lecciones aprendidas.

    Que las ideas de Schmitt sobre los límites de la democracia liberal resuenen hoy con tanta fuerza constituye una señal de alerta para el constitucionalismo democrático. Como advierte el especialista David Dyzenhaus, Schmitt identificó debilidades reales en la tradición liberal, debilidades que exigen la elaboración de una concepción secular de la autoridad en la que los principios de legalidad ocupen un lugar central. Si efectivamente estamos entrando en el momento de Schmitt, quizás sea el momento de tomárselo en serio —no para celebrarlo, sino para defender lo que aún subsiste de la democracia constitucional. Perfil Contribuciones

    Otrosí Decimos: sigan al blog amigo IberICONnect, filial regional del también recomendable y global ICONnect blog, que incluye notas y columnas todos los lunes, y un muy buen curado resumen quincenal de novedades con noticias jurídicas y constitucionales de todo el mundo y la región (pueden suscribirse y recibirlo como newsletter)

    Gustavo Arballo

    Bocanadas

    Medialunas de Ángeles para la Luna Tucumana

    Todo el mundo sabe que Tafí del Valle es un paraíso. Casi escondido en un valle a 2.000 metros de altura, espera fresco y verde el ascenso de los viajeros desde los campos de Acheral. Recibe entre nubes a quienes huyen del abrazo implacable del calor que pone de rodillas a la llanura.

    En la noche, cuando “le nacen violines a los álamos del valle”, reina una luna única y diferente, obsequio del coplero pronto a exiliarse. La luna tucumana que resurge cada veintiocho desvelos, eterna como la rosa de Paracelso. Solo el Tucumán ostenta el linaje de una luna propia, la que ya jamás será ninguna otra, la nacida del verbo chúcaro de Atahualpa.

    Pero lo que casi nadie sabe, es que allí, en las transitadas tierras tafinistas, a la vereda de parsimoniosos adoquines, la Panadería de Ángeles prestidigita cada mañana unas medialunas míticas, inolvidables.

    Son grandes, son más que grandes. Están hechas con manteca, pero no son “de manteca”. Habitan una masa densa pero liviana, donde el aire respira pero no pesa, y un brillo almibarado las cubre de luz y un justo dulzor.

    Ante la orgullosa espuma de estos prodigios vallistas, las atalayas no llegan ni a mangrullos.

    La esquiva luna tucumana solo se regala al paraíso calchaquí por las noches. Durante el día, cuando “cansada la luna, se duerme sobre los valles”, nos queda el azucarado consuelo de estas medialunas únicas.

    Tafí del Valle es un paraíso, y tiene medialunas de ángeles.

    Gustavo Maurino

    Bocanadas

    Walter Benjamin y la vuelta de El Ángel de la Historia

    Walter Benjamin escribió, en su huida, lo que representa su “última voluntad” intelectual: sus Tesis de Filosofía de la Historia. Benjamin se encontraba en París, a principios de 1940 (poco antes de que las tropas de Hitler invadieran Francia), e intentaba escapar de la Gestapo, huyendo hacia España. En la Tesis IX de su escrito, Benjamin va a tratar de explicar la trágica historia que conducía al ascenso del nazismo, apelando a una pintura que le había adquirido a su amigo Paul Klee, el Angelus Novus -el Ángel de la Historia.

    En su texto, Benjamin presenta una lectura melancólica de la historia: una que no seguía los cursos emancipadores que planteaba el materialismo histórico. Allí, procura entender cómo es que la desatada violencia pudo imponerse triunfal, a pesar de las promesas de “progreso” en las que él mismo había creído. Su escrito aparece como un mensaje en una botella, un llamado desesperado a detener el tren de la historia, antes del abismo. La Tesis IX dice así:

    Un cuadro de Klee titulado Angelus Novus muestra a un ángel que parece estar a punto de alejarse de algo que contempla fijamente. Sus ojos miran fijamente, su boca está abierta, sus alas están desplegadas. Así es como se imagina al ángel de la historia. Su rostro está vuelto hacia el pasado. Donde nosotros percibimos una cadena de acontecimientos, él ve una sola catástrofe que amontona escombros sobre escombros y los arroja a sus pies. El ángel quisiera quedarse, despertar a los muertos y recomponer lo destruido. Pero una tormenta sopla desde el Paraíso; se ha enredado en sus alas con tal violencia que el ángel ya no puede cerrarlas. La tormenta lo impulsa irresistiblemente hacia el futuro, al que da la espalda, mientras el montón de escombros ante él crece hacia el cielo. Esta tormenta es lo que llamamos progreso.

    Pd. Benjamin había llevado la pintura consigo, al exilio. Cuando los nazis invadieron Francia, Benjamin cedió el dibujo de Klee a Georges Bataille, quien lo ocultó en la Biblioteca Nacional de París, donde trabajaba, y luego entregó a Theodor Adorno en Frankfurt. En su Tesis VII, escribió que, para los oprimidos (entonces, en particular, los judíos perseguidos, como él), la violencia y la privación de derechos no representaban una anomalía, sino una regla histórica -lo que llama “el estado de excepción”. En su Tesis VI Benjamin había escrito, también, que si el fascismo triunfaba, “ni siquiera los muertos estarán seguros”, porque el vencedor reescribiría la historia hasta borrar el sufrimiento de las víctimas.

    Roberto Gargarella

    Bocanadas

    Aviso: Heladerías en BA. Recomendaciones expertas

    Voy a hablar brevemente sobre helados, con la autoridad que me confiere (…) mi carácter de hijo de heladero. Mi padre fue uno de los pioneros italianos en instalar el helado artesanal y de calidad, en la Argentina -el helado uso Napoli (don Nicola fue el creador de la para mí mítica Heladería Los Alpes, en Beccar).

    A continuación van mis recomendaciones de heladerías para este verano, aunque, como es obvio, el helado se consume durante todo el año. Todas las menciones que siguen refieren a producciones artesanales, que es lo importante.

    En primer lugar, pongo a Obrador Florida. Ésta es una -ya reconocida- heladería palermitana, muy joven (nació en marzo del 2022). El arte y magia de este emprendimiento tiene todo que ver con su fundadora, Mercedes Román, una teórica en la materia. Mercedes tiene una clara cosmovisión sobre el helado, por qué, cómo y para qué. Con sólo 11 sabores, que rotan de acuerdo con la estación y lo que la temporada ofrece (pomelos, limón), ella dice que quieren crecer, pero que no necesitan multiplicarse. El helado que hacen es un espectáculo. Gracias Mercedes.

    En segundo lugar, van los muchachos de la heladería Pistacchio, en Santos Dumont. Dueños del mejor helado de pistacho del país (y otros éxitos como el “queso y dulce”), ellos también tienen entre 12 y 14 sabores cada día, depende de cómo venga la cosa: para qué más. (Igual, algunos sabores no rotan: el pistacho siempre está). El local, descuidado e informal, ofrece una gran selección de discos de pasta, algunos dibujos en las paredes, y una pizarra anunciando los gustos del día. (Tomás Abraham, a quien convertí en cliente del local, quiso comprar uno de los discos exhibidos, le dijeron que no estaban a la venta, él les pidió por favor para regalárselo a su mujer, y entonces los chicos accedieron y se lo vendieron barato) Abren y cierran más o menos cuando se les da la gana.

    En tercer lugar, cito a Antiche Tentazioni, pero el de sede Libertador. Este local tiene la particularidad de estar produciendo los helados en el momento, a la vista del cliente. Usan una tecnología italiana que no tiene equiparación en la Argentina, y que en Italia se utiliza muy poco: el helado se exhibe, como es habitual, en tarros a la vista del público, pero estos van rotando, regularmente, para mezclar y homogeneizar el producto. Antiche nació en Italia, y es la única heladería en Buenos Aires con certificación italiana de origen. Todos gustos novedosos y bien logrados.

    Finalmente menciono a Shock BA, de San Isidro. Fundada en el 2018 por dos personas completamente alejadas del rubro -Alejandra Sarotto y Luciano Barosio- los helados de Shock tienen una calidad excepcional, algo que advertí desde el primer momento en que probé lo que producían. Confieso que me ablandó el corazón saber que utilizaban las mismas máquinas que compraba mi padre, en la feria de Milán. Hablo de la Ferrari de los helados, la Carpigiani.

    Fencing icon

    Si tuviera que ampliar la lista podría incluir a otra heladería conocida, y a la que le tengo cariño Cadore también de origen en inmigrantes italianos. También podría agregar a Rapa Nui (el helado que pide CFK desde su departamento) que tiene muy buenos productos y, además, los locales más bonitos del país: todos muy bien seleccionados. Sin embargo, no la incluyo porque la militancia de su fundador por el actual presidente me parece tan sospechosa como insoportable. Extramuros, y de ese mundo enorme, por ahora sólo anoto a la cordobesa delBent: hasta su llegada, en la provincia había sólo muy mal helado, pero ahora el panorama se amplió, y para bien. Mientras tanto, la lista de heladerías no-queridas la encabeza Grido: expertos en ilegalidades. Fuori!

    Roberto Gargarella

    Bocanadas

    Adam Tooze

    Notable entrevista a Adam Tooze, uno de los intelectuales más influyentes del presente.

    “Mi apuesta básica al interpretar la historia moderna es inclinarme hacia la idea de que podría no tener precedentes … Me interesa la forma en que el presente nos rompe continuamente. Nos desafía. Cuando eres honesto y serio, no confirma lo que sabes”.

    Ramiro Alvarez Ugarte

    Bocanadas

    El traje chico

    Publiqué en Clarín una nota (acceso en mi blog al texto completo, aquí), sobre el traje chico del constitucionalismo.

    “Un diagnóstico apropiado, según entiendo, debería conducirnos en la dirección opuesta a la transitada en estas décadas. Nuestro problema (constitucional) no es la falta de derechos, sino el mantenimiento de una estructura de poder poco democrática. Los nuevos derechos enumerados (que —vale aclararlo— bien incorporados están, en su gran mayoría) sirven de poco si, como ciudadanos, quedamos condenados a peregrinar pacientemente hacia los tribunales, o a pedirle de rodillas al Presidente, por derechos que, finalmente, los funcionarios nos otorgarán o no, conforme a su estado de ánimo. Las prácticas en las que se ha degrado el constitucionalismo, en estos tiempos, llevan entonces a que derechos que son ’nuestros’ e incondicionales, terminen convirtiéndose en ‘concesiones’ a cargo del poder de turno, y así convertidos en ‘privilegios’ que sólo sirven para reforzar el poder (y el poder de extorsión) de las autoridades constituidas.”

    Roberto Gargarella

    Bocanadas

    Episodio de las playas

    Es el momento más propicio para ver “Balnearios” (2002). Tómense un tiempo para escuchar la obertura inicial. Y, más específicamente, aquel genial falso (y muy verdadero) documental antropológico que es su “Episodio de las playas”, luego canibalizado en un comercial recordado de Quilmes. Pero volviendo a Balnearios, es una joya de punta a punta (amarán el episodio locutado por Mario Mactas), la ópera prima de Mariano Llinás y el kilómetro cero de “El Pampero”.

    Unos años después, 2008, ese equipo nos traería la que a nuestro juicio hiperbólico y pampeano es la mejor película de todos los tiempos y todos los géneros, quedará ahí como esos edificios monumentales de Salamone, una película de aventuras, existencialista y costumbrista, juvenil y borgeana, rizomática y cenital: todos estos adjetivos solo empiezan a describir Historias Extraordinarias, la pueden ver ahora mismo en MAX o HBO o como se llame. Como dijo Roberto G., Llinás tiene la palabra.

    Gustavo Arballo

    Bocanadas

    Critical Legal Theory

    Podcast en Spotify.

    Si —saliendo desde Buenos Aires— te vas a tomar unos días de descanso en Santa Fe, Nogoyá, Claromecó, Pigüé o cualquier otro sitio a 500 km de la ciudad (o a 500 km de dónde vivís), y encarás la ruta sólo (esto no se puede hacer acompañado) y pones en Spotify el episodio uno de Critical Legal Theory Podcast ni bien salis, al llegar vas a haber escuchado más de la mitad de un podcast que cuenta la historia de uno de los movimientos legales más interesantes del siglo veinte tardío, de la boca de David Trubek —nuestro amigo de law and development— y del demente de Duncan Kennedy, que aparece aquí como un personaje entrañable y claramente desquiciado. Pensando en cómo la colaboración de un jóven abogado con Morton Horwitz tiene una dimensión erótica, dice —cito de memoria— they are not going to fuck, but nobody is fucking anyway. Un repaso hermoso por el entusiasmo inicial y la debacle del CLS, cruzado por mil tensiones identitarias (lección allí para aprender). Pero también hay claridad: historia conceptual, influencias, vertientes, los cuatro sociólogos del derecho que huyeron espantados de la primera y mítica reunión, la teoría continental europea, las jerarquías en las facultades de derecho de Estados Unidos, el backlash contra el movimiento, y la supervivencia del CLS en los estudiantes extranjeros en Harvard, para quienes el CLS nunca murió. Todo esto en entrevistas de 2013/2014, muy previas al movimiento del Law and Political Economy que se presenta como sucesor del CLS, así como éste lo fue del realismo jurídico. Recomiendo especialmente el capítulo 7, dónde el entrevistador nunca puede arrancar porque hay veinte minutos de meta intro de Duncan, a quien queremos más luego de este viaje.

    Ramiro Álvarez Ugarte

    Bocanadas

    La filosofía de la Constitución es contraria a la del gobierno

    Una nota publicada hoy en La Nación, sobre la filosofía política de la Constitución y el programa de gobierno de Javier Milei.

    “En términos contemporáneos, la filosofía de nuestra Constitución puede entenderse como la confluencia de un liberalismo igualitario, una vertiente social cristiana y una mirada socialdemocrátrica. Sin embargo, inequívocamente, y de manera sistemática, tanto el Presidente como sus principales referentes en materia económica, se obstinan en expresar una filosofía institucional que se enfrenta, de manera muy directa, con los ideales más importantes de la Constitución”.

    Roberto Gargarella y Marcelo Alegre

    Bocanadas

    Hope/ Havel

    Escritor y dramaturgo, Vaclav Havel fue el último presidente de Checoslovaquia, luego de la Revolución de Terciopelo. Desde la cárcel, que sufrió muchas veces por su militancia en defensa de los derechos humanos, reflexionó sobre el valor de la esperanza, “incluso para condiciones tan desesperadas como las nuestras.” De ahí este párrafo, con una frase que pasó a la historia, en la que describió a la esperanza no como un clamor optimista, sobre algo que saldrá bien, sino como convicción, de que algo tiene sentido, salga como salga. Va su texto:

    “El tipo de esperanza en el que pienso a menudo (especialmente en situaciones particularmente desesperadas, como la cárcel) lo entiendo sobre todo como un estado mental, no como un estado del mundo. O tenemos esperanza dentro de nosotros o no la tenemos. Es una dimensión del alma; no depende esencialmente de ninguna observación particular del mundo ni de ninguna estimación de la situación. La esperanza no es pronóstico. Es una orientación del espíritu, una orientación del corazón; trasciende el mundo que se experimenta de forma inmediata y se ancla en algún lugar más allá de sus horizontes. La esperanza, en este sentido profundo y poderoso, no es lo mismo que la alegría de que las cosas vayan bien, o la voluntad de invertir en empresas que obviamente están destinadas al éxito temprano, sino más bien la capacidad de trabajar por algo porque es bueno, no solo porque tiene posibilidades de éxito. Cuanto más desfavorable es la situación en la que demostramos esperanza, más profunda es esa esperanza. La esperanza definitivamente no es lo mismo que el optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo salga. En resumen, creo que la forma más profunda e importante de esperanza, la única que puede mantenernos a flote e impulsarnos a hacer el bien, y la única fuente verdadera de la impresionante dimensión del espíritu humano y sus esfuerzos, es algo que obtenemos, por así decirlo, de «otro lugar». Es también esta esperanza, sobre todo, la que nos da la fuerza para vivir y seguir intentando cosas nuevas, incluso en condiciones que parecen tan desesperadas como las nuestras, aquí y ahora.”

    Roberto Gargarella

    Bocanadas

    Binder

    Alberto Binder es uno de los más grandes del derecho argentino. Publicó en ElDiario.ar una nota extraordinaria sobre la Corte Suprema, que recuerda sus múltiples y persistentes pecados (que se mantienen). Una muestra:

    “La tradición sumisa de la Corte no se manifiesta en los innumerables fallos que sigue dictando, con deliberación o no, conociendo lo que firma o a consecuencia de la “maquinaria” de relatores —lo que constituye otro grave problema, admitido incluso por integrantes de la Corte—; sino porque no protege con especial cuidado las reglas de juego institucionales y no permite (no es que reconoce) que las personas puedan tener éxito (como en la Acordada del 30) en los reclamos judiciales, para que esas reglas de juego, previstas en la Constitución Nacional como derechos de la ciudadanía, salgan fortalecidas. Esa es la tradición sumisa de la Corte.”

    Ramiro Álvarez Ugarte

    Bocanadas

    Riggs vs. Palmer y la legalidad de los Mercedes de 2026

    ¿Es esto un nuevo Riggs vs. Palmer? Mercedes desarrolló un motor para la F1 de 2026 con el reglamento abajo del brazo, y los otros equipos no los quieren dejar correr.

    Imaginemos que un equipo de la NBA (digamos, por decir uno que marida con el tema, Detroit Pistons) consigue implementar un ingenioso dispositivo de calor, elaborando el borde del aro con metales rígidos pero expandibles, y puede aplicarlo de forma tal que cuando ataca el diámetro del aro al que tira sea un 5% más grande.

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    Gustavo Arballo

    Bocanadas

    Maravilla

    Entre las sinrazones de la infernal noche del sábado, hay una injusticia mayor. Luego de pasar estos días por distintos estadíos de tribulación, siento ahora una melancolía atemporal. Una pena singular, por alguien. Adrián Maravilla Martínez merecía ser campeón del fútbol argentino. A los 36 del segundo tiempo hizo un gol cinematográfico, de todos los tiempos, de esos que se cuentan de generación en generación hasta transformarse en una leyenda mágica.

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    Juan Ignacio Sáenz

    Bocanadas

    El juicio al Mal

    El juicio al mal. DNews, YouTube

    La señal DNews ha subido a YouTube un documental que describe con precisión cómo se planificó y llevó a cabo el histórico Juicio a las Juntas Militares, luego de recuperada la democracia. Para empezar, es un merecido reconocimiento a un grupo de filósofos asesores del Presidente Alfonsin que inspiraron ese juzgamiento, así como al propio Alfonsin, por su determinación para hacerlo realidad. El diseño de derechos humanos puesto en práctica era equilibrado pues incluyó el enjuiciamiento de los líderes guerrilleros de los años 70. El documental describe, con testimonios y archivos públicos, el funcionamiento de la CONADEP, organismo decisivo para reunir la prueba que presentaría el Fiscal Strassera en el juicio. Apelando a numerosos documentos de archivo, los jueces que actuaron en ese histórico juicio explican igualmente aspectos centrales del mismo que culminó con la imposición de justas condenas. Saludemos esta certera reconstrucción de un hecho fundacional de la recuperación de la democracia argentina.

    Alejandro Carrió

    Bocanadas

    ¿Ordenó usted el "código rojo"?

    A Few Good Men, Columbia Pictures, 1992 (Dir: Rob Reiner).

    Rob Reiner decía que no era bueno en nada, pero que era bueno en muchas cosas. Director, guionista y productor, falleció esta semana. Para los abogados —o, al menos, para algunos— será siempre el director de A Few Good Men, probablemente la mejor trial movie que dio Hollywood.

    You want answers? / I want the truth! / You can’t handle the truth! El coronel Nathan Jessup responde desde el estrado, seguro de sí mismo, convencido de que la verdad le pertenece. Aparece solo en cuatro escenas, suficientes para condensar una forma de entender la autoridad: aquella que no discute, sino que afirma. Escena para la memoria colectiva.

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    María Victoria Ricciardi

    Bocanadas

    Bovino

    Alberto Bovino, jurista de mil vidas: empresario, activista, editor, penalista, polemista. Como con Charly García, cada generación tiene su propio Bovino: algunos recuerdan la disrupción ética y estética de “No hay derecho” en la rígida Facultad de Derecho de la UBA; otros recuerdan el vanguardismo poético de “No hubo derecho”, en la era dorada de los blogs; todos atesoramos algún ejemplar de las míticas ediciones de Del Puerto, que jamás dudó en publicar lo que debía ser publicado. Vaya nuestro homenaje y saludos a un verdadero pirata fundador.

    (Arte de Roberto Saba).

    Bocanadas

    Una fiscal sobre 'Dos fiscales'

    Dos Fiscales, Sergei Loznitsa (2025)

    Una película sobre el terror estalinista y la impotencia de la justicia frente al totalitarismo

    En medio de situaciones kafkianas, escenarios oscuros, personajes típicamente soviéticos y escenas lentas y opresivas que pretenden —y logran— transmitir el clima de las purgas estalinistas, la película “Dos fiscales”, dirigida por el cineasta ucraniano Sergei Loznitsa y basada en la novela del mismo nombre de Georgy Demidov, retrata las dificultades que enfrenta un fiscal que quiere cumplir con su trabajo en un régimen totalitario. A pesar de lo que muchas veces pretende mostrar el cine norteamericano, el fiscal quizás no sea —o no debería ser— el personaje más atractivo para relatar las grandes historias judiciales. Ni en Estados Unidos, ni en Argentina, ni en la Unión Soviética de 1937. Es un empleado estatal que litiga y eventualmente acusa —y para poder hacerlo, tiene que investigar— pero nada de lo que hace es a título personal. Actúa representando intereses difusos, cuyos alcance y definición varían a través de los sistemas procesales, países y épocas, pero que no se identifican —o no deberían hacerlo— ni con los del gobierno de turno, ni con los de las fuerzas de seguridad, ni con los de las víctimas de delitos.

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    María Luisa Piqué

    Bocanadas

    La batalla de Monte Longdon

    Malvinas, Día x Día, YouTube, 2025.

    “La batalla de Monte Longdon” es el capítulo 31 y la -hasta ahora- última entrega de “Malvinas Día por Día”, un folletín audiovisual documental que estoy viendo desde hace tres años: el realizador Gabriel Concatti arma capítulos de duración variable y los va subiendo a YouTube a intervalos también variables (recomendamos empezar desde el principio).

    El solo efecto de poner los acontecimientos en mapa, día y hora, a través de una voz en off omnisciente del episodio y del contexto, con un minucioso y obsesivo nivel de detalle de las acciones, da lugar a una experiencia inmersiva y devastadora. El recurso de la infografía animada, dominante, se combina con perlas de archivo bien dosificadas, escenas de cómo operaba la disfuncional cadena de decisiones, y una decisión editorial respetuosa de darle a cada víctima su rostro, en una puesta que rehúye el subrayado y confía en la acumulación de los hechos.

    Hay cameos de cuestiones jurídicas —la soberanía, el derecho humanitario— y se siguen bien algunas historias laterales: la propaganda del “estamos ganando” y su nulo correlato con la realidad, la subtrama de cómo llegamos a tener las fotos del Belgrano hundiéndose y, una y otra vez, la exposición descarnada de la lógica bélica (sus “blancos rentables”, sus “reglas de empeñamiento”) y de las crueldades de esa y toda guerra.

    En Monte Longdon, la batalla más feroz de la campaña terrestre en Malvinas, perdieron la vida 2 oficiales, 3 suboficiales y 32 soldados conscriptos del Ejército Argentino.

    Gustavo Arballo