• debates
  • ensayos
  • entrevistas
  • reseñas
  • Voy a hablar brevemente sobre helados, con la autoridad que me confiere (…) mi carácter de hijo de heladero. Mi padre fue uno de los pioneros italianos en instalar el helado artesanal y de calidad, en la Argentina -el helado uso Napoli (don Nicola fue el creador de la para mí mítica Heladería Los Alpes, en Beccar).

    A continuación van mis recomendaciones de heladerías para este verano, aunque, como es obvio, el helado se consume durante todo el año. Todas las menciones que siguen refieren a producciones artesanales, que es lo importante.

    En primer lugar, pongo a Obrador Florida. Ésta es una -ya reconocida- heladería palermitana, muy joven (nació en marzo del 2022). El arte y magia de este emprendimiento tiene todo que ver con su fundadora, Mercedes Román, una teórica en la materia. Mercedes tiene una clara cosmovisión sobre el helado, por qué, cómo y para qué. Con sólo 11 sabores, que rotan de acuerdo con la estación y lo que la temporada ofrece (pomelos, limón), ella dice que quieren crecer, pero que no necesitan multiplicarse. El helado que hacen es un espectáculo. Gracias Mercedes.

    En segundo lugar, van los muchachos de la heladería Pistacchio, en Santos Dumont. Dueños del mejor helado de pistacho del país (y otros éxitos como el “queso y dulce”), ellos también tienen entre 12 y 14 sabores cada día, depende de cómo venga la cosa: para qué más. (Igual, algunos sabores no rotan: el pistacho siempre está). El local, descuidado e informal, ofrece una gran selección de discos de pasta, algunos dibujos en las paredes, y una pizarra anunciando los gustos del día. (Tomás Abraham, a quien convertí en cliente del local, quiso comprar uno de los discos exhibidos, le dijeron que no estaban a la venta, él les pidió por favor para regalárselo a su mujer, y entonces los chicos accedieron y se lo vendieron barato) Abren y cierran más o menos cuando se les da la gana.

    En tercer lugar, cito a Antiche Tentazioni, pero el de sede Libertador. Este local tiene la particularidad de estar produciendo los helados en el momento, a la vista del cliente. Usan una tecnología italiana que no tiene equiparación en la Argentina, y que en Italia se utiliza muy poco: el helado se exhibe, como es habitual, en tarros a la vista del público, pero estos van rotando, regularmente, para mezclar y homogeneizar el producto. Antiche nació en Italia, y es la única heladería en Buenos Aires con certificación italiana de origen. Todos gustos novedosos y bien logrados.

    Finalmente menciono a Shock BA, de San Isidro. Fundada en el 2018 por dos personas completamente alejadas del rubro -Alejandra Sarotto y Luciano Barosio- los helados de Shock tienen una calidad excepcional, algo que advertí desde el primer momento en que probé lo que producían. Confieso que me ablandó el corazón saber que utilizaban las mismas máquinas que compraba mi padre, en la feria de Milán. Hablo de la Ferrari de los helados, la Carpigiani.

    Fencing icon

    Si tuviera que ampliar la lista podría incluir a otra heladería conocida, y a la que le tengo cariño Cadore también de origen en inmigrantes italianos. También podría agregar a Rapa Nui (el helado que pide CFK desde su departamento) que tiene muy buenos productos y, además, los locales más bonitos del país: todos muy bien seleccionados. Sin embargo, no la incluyo porque la militancia de su fundador por el actual presidente me parece tan sospechosa como insoportable. Extramuros, y de ese mundo enorme, por ahora sólo anoto a la cordobesa delBent: hasta su llegada, en la provincia había sólo muy mal helado, pero ahora el panorama se amplió, y para bien. Mientras tanto, la lista de heladerías no-queridas la encabeza Grido: expertos en ilegalidades. Fuori!